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¿Por qué te muerdes las uñas?

Se debe básicamente a que tu mente inconsciente, ha creado un pensamiento obsesivo que te hace sentir una incontrolable e inconscientes ganas de morderte las uñas. En ocasiones sin ni siquiera darte cuenta te estás mordiendo las uñas. En otras ocasiones, lo haces cuando te sientes nervioso o simplemente cuando estás aburrido/a... Leer más...

     
 

 

 


 

 

LA AUTO HIPNOSIS, HERRAMIENTA PARA EL CAMBIO.

La forma de comunicarse con uno mismo que llamamos autohipnosis, permite abrir paso a la intención más allá de los limites acostumbrados que son automatismos y condicionamientos: es una herramienta de liberación mental.

Se trata fundamentalmente de orientar los funcionamientos naturales de la mente hacia la creación de los cambios que deseamos experimentar en nuestra forma de ser. Se trata de reconocer como funciona nuestra mente, y utilizar su propia fuerza para lograr nuestros objetivos. Utilizamos nuestras propias limitaciones para transformarlas en soluciones. Concretamente, esto se hace creando un nuevo tipo de relación con uno mismo, con esta parte de uno mismo que automatiza nuestros comportamientos, que integra nuestros aprendizajes, que asocia nuestros pensamientos, que condiciona nuestras emociones, que percibe y modela nuestro entorno más allá de lo que reconocemos, esta parte nuestra que sueña, que imagina, que regula los latidos del corazón, que mantiene nuestra respiración mientras dormimos, que nos hace sentir cuando algo nuevo es realmente bueno para nosotros, etc… Esta parte nuestra, o sea el famoso subconsciente, es la parte sumergida del iceberg humano, la que sabe más de lo que creemos que sabemos.

La parte consciente de nuestra mente, la parte emergida, es la parte mía que escribe este texto, es la parte tuya que lo lee. Es la parte que razona, piensa, analiza, reconoce, mide, decide, cree, etc… El consciente vive en este espacio que separa lo vivido de lo sentido, en el espacio del pensamiento. El consciente interpreta, nombra, tiene razón, se equivoca, quiere eso, quiere lo otro… Es la parte nuestra que aprende, que crece, que toma decisiones, es nuestro libre albedrío. Pero si quiere ser realmente libre y asumir su papel decisivo de la mejor manera, entonces debe comprender los sentimientos de su razón y las razones de su corazón.

Con este propósito la autohipnosis recrea y potencia estados naturales y cotidianos en los cuales nuestro nivel de consciencia es diferente: entre la vigilia y el sueño existen muchos matices. Cuando, al lavar los platos por ejemplo, la mente empieza a volar y uno se olvida de sus gestos hasta haber acabado, es un estado modificado de consciencia: lo que el Dr. Milton H. Erickson llamaba “trance común del día a día”. Ocurre también cuando al leer un libro los ojos siguen la letra mientras la imaginación está lejos. O cuando uno esta tan entregado en una conversación que por un momento deja de percibir los ruidos ajenos. O cuando la atención esta tan fijada en una sensación que las demás dejan de ser percibidas. De hecho, mientras inconscientemente percibimos la totalidad de lo que nos rodea, conscientemente solo percibimos unos pocos elementos, y la percepción que nos queda del entorno es el resultado de los varios filtros que usa el inconsciente para permitirnos dar forma a nuestra realidad. Esos filtros son el fruto de nuestra constitución física, de nuestros condicionamientos familiares, sociales, culturales, y de nuestras características personales. Nos permiten dar sentido a lo que nos rodea, ubicarnos y vivir en el mundo, pero también nos limitan, nos acostumbran. La autohipnosis permite actuar sobre estos filtros, ganar más libertad, más fluidez, ampliar la propia realidad.

Para ello, el primer paso es crear, potenciar y utilizar este tipo de estado de consciencia en el cual consciente e inconsciente están conectados: ni vigilia, ni sueño, algo en el medio, una mezcla, un equilibrio. Existen cientos de maneras de hacerlo, y muchas veces sin saberlo todos tenemos la nuestras: estos momentos de despegue, de cuelgue, de ensueño, cuando estamos en la luna sin habernos dado cuenta. Pero raras veces sabemos alcanzarlos a voluntad: la mayoría del tiempo suceden de por sí, o sea, inconscientemente, siguiendo los ciclos del cerebro.

A esto llamamos auto hipnosis

Crear intencionalmente este tipo de estado, a esto llamamos autohipnosis. Se utilizan dos caminos principales: o reduciendo o ampliando la atención consciente para permitir al inconsciente emerger, para abrirle paso, darle el espacio. La meditación, el yoga los tratamientos psicológicos no tienen otro propósito: hablamos de lo mismo, del cerebro humano. Lograr el equilibrio entre sus hemisferios, el famoso estado alfa, hace falta que el consciente, sea a través de la repetición de unas palabras, de la fijación en un punto, o de la ampliación de su campo de percepción, deje los mandos al computador de a bordo, sin tampoco tomar una actitud pasiva: se trata de un trabajo de equipo.

Delicado equilibrio: cuando consciente e inconsciente desean lo mismo y trabajan mano en mano, todo va bien: “tengo ganas de bailar, y lo hago”. Pero cuando no es el caso, ahí tenemos problema: “me gustaría bailar, pero tengo miedo”. Mi condicionamiento hace que crea tal o tal cosa sobre que puedo y que no, y aunque conscientemente yo quiera bailar porque me parece bien y agradable y lo que sea, el mensaje inconsciente que recibe mi cuerpo a través del sistema nervioso es: “bloquéate”, “ten vergüenza”, “haz una risa nerviosa”, “ponte rojo”, etc., etc… ¡Qué pena, la vida es para vivirla, que aburrido es el miedo! Y ahí llega la autohipnosis para cambiar la situación.

A continuación, una rápida presentación de las posibles soluciones que ofrece. Obviamente no entraremos aquí en detalles, cada una de estas técnicas teniendo sus particularidades y sutilezas, y mereciendo ser ensayadas en su debido momento. En este avance de las intervenciones que uno puede llevar a cabo sobre sí mismo en autohipnosis, notaras que la ventaja principal al trabajar en conjunto con el inconsciente, es que podemos aprovechar al máximo sus capacidades de aprendizaje, asociación y automatización.

  • Una primera posibilidad es crear un estado interno de confianza bastante potente para que se desvanezca el miedo. Esto se llama activar un anclaje, y se trata de utilizar nuestra capacidad natural de condicionamiento en favor propio.
  • Otra posibilidad es reprogramarse utilizando el estado hipnótico para crear el comportamiento deseado y luego integrarlo: una forma de utilizar la imaginación de forma activa para transformar nuestros automatismos en lo que deseamos.
  • También se puede hablar con este miedo para averiguar cuál es la necesidad que cubre, cuál es el beneficio secundario que genera. La idea subyacente es que cada comportamiento no deseado tiene su razón de ser. No sabemos si es cierto, pero sabemos que presuponerlo funciona. “Dar una buena imagen, no hacer el ridículo” puede ser un ejemplo de beneficio secundario para este miedo. Entonces se trata de reorientarlo, de negociar con él, de enseñarle como puede crear nuevas opciones que le permitan expresarse, quizás, justamente bailando.
  • Dado que la memoria inconsciente es mucho más extendida de lo que imaginamos, se puede pedir al subconsciente que busque el acontecimiento que dio origen a este miedo, y al llegar ahí transformar su significado, para que cambie la forma en la cual sigue afectando a uno en el presente. El tiempo del inconsciente es muy diferente al del consciente: en los sueños varios años pueden transcurrir en un instante.
  • Más simple seria actuar sobre las percepciones que crean este miedo, transformándolas para que desaparezca: por ejemplo, cambiando el punto de referencia del filtro inconsciente, la posición de percepción: sintiéndose bailar en vez de viéndose bailar.

Al leer acerca de estas posibilidades, me pregunto como las imaginas, como resuenan en ti, y la forma en la cual si lo deseas las podrás ir adaptando. Paso a paso cada cual va encontrando y desarrollando sus maneras personales en este trato con sí mismo, ya que de todo modo, el mapa nunca es el territorio.

En este sentido la autohipnosis no es ni más ni menos que una metáfora útil: es un método pragmático de acercamiento a la propia tierra incógnita, una forma de trabajar en equipo con nuestras dinámicas interiores, un tipo de ecología mental. No pretende explicar la mente, sino más bien buscar y crear soluciones efectivas para vivir cada vez más libre, descubriendo cada vez más nuestras propias posibilidades.

 

 


 

Cómo superar el miedo a decir lo que sientes y piensas

Por diversos motivos, la gente tiene miedo de ser la primera en hablar y tomar la iniciativa en la construcción de relaciones. Pero, en cualquier caso, el miedo a la comunicación es un problema que impide el normal funcionamiento de la sociedad.

Las personas que sufren de tal temor, también pueden ser solitarias y sentirse infelices por la misma falta de comunicación. Pero, no te desesperes que aquí te enseñamos cómo superar el miedo a la comunicación. Veamos los consejos que son eficaces en la materia.

Trabaja en tu autoestima

A menudo el miedo antes de la comunión nace debido a nuestra baja autoestima. La inseguridad hace que no encerremos en nuestro mundo interior. Esto sucede porque si no nos amamos, dudamos de que podamos construir las relaciones normales con la gente. Se debe comenzar a trabajar para mejorar la autoestima, para lidiar con el miedo a la comunión. ¿Cómo se puedes hacer esto? Afortunadamente, hay varias maneras.

·        Comienza a pensar en ti mismo, prestando atención a tus propios méritos. Cuando seas capaz de convencerte de que tienes un montón de fortalezas, te sentirás más seguro de ti mismo.

·        Desarróllate. Es un modo muy eficaz no solo para mejorar el nivel de autoestima, sino para convertirte en el mejor.

·        Regálate algunos cumplidos, celebra tus logros y concentra tu atención en ellos. Acepta los elogios de otras personas. 

Los psicólogos modernos se enfrentan cada vez más al problema del miedo a la comunicación. En la mayoría de los casos, la causa de esta situación es el trauma mental infligido en la primera infancia. Los problemas en las relaciones con los padres tienen una influencia muy fuerte en la formación de una personalidad adulta. Los adultos no recuerdan ni siquiera las situaciones psicotraumáticas de la infancia, pero esos eventos marcaron sus vidas. Muchas de las cosas que sucedieron en la infancia hoy afectan tanto a la esfera de sus relaciones sociales como a su interacción con el medio.

 Si el trauma se ha profundizado en el subconsciente, un curso de psicoterapia de rehabilitación con la elaboración de situaciones complejas puede ayudar. También puedes tratar de hacer frente a este problema por tus propios medios. Quizás recuerdes que en tu infancia hubo tales situaciones cuando los padres te obligaron a permanecer en silencio. Tal vez te interrumpían bruscamente cuando tenías la iniciativa de iniciar la comunicación. Las penas severas, así como la actitud irrespetuosa hacia la personalidad del niño, pueden causar un miedo permanente de la comunicación, si no se trabaja en ello. Por lo tanto, necesitamos regresar mentalmente a esas situaciones para lograr superarlas.

El miedo a decir lo que sientes o expresar lo que piensas no puede desaparecer por sí solo, es necesario erradicarlo día tras día. Si decides hacer esto, tu vida y la esfera de las relaciones serán mucho mejores y más alegres.

 


 Ejercicios de Gimnasia Cerebral 

Entrenar tu Mente y Mejorar tu Memoria

Comencemos a mejorar nuestra salud mental!

ASÍ ES EL APRENDIZAJE

Debemos entender primero que el conocimiento nos trae soluciones, pero a la vez pone en frente de nosotros nuevas preguntas; como queda demostrado en esta representación del proceso del aprendizaje. Así es el desarrollo de la inteligencia.

PIRÁMIDE DEL APRENDIZAJE

 

 

 

Conociendo esta información podemos aprender cómo desarrollar la inteligencia.

¡Comienza a transmitir tu conocimiento! Ya sabes que un 95% de lo que aprendemos es lo que enseñamos a otros.